La cerveza se consolida como la gran aliada del queso: 5 maridajes para celebrar el Día Mundial del Queso

En el marco del Día Mundial del Queso (27 de marzo), Cervecería y Maltería Quilmes organizó una experiencia de degustación para periodistas junto a la beer sommelier Sol Cravello y la fromagelier Claudia Tartaglia, donde se exploraron cinco maridajes que demuestran por qué la cerveza es una de las bebidas más versátiles de la gastronomía actual.

 

 

En los últimos años, la cerveza ganó protagonismo en el mundo gastronómico gracias a su diversidad de estilos, perfiles aromáticos y posibilidades de maridaje. A diferencia del vino, la cerveza ofrece una paleta de sabores que va desde notas tostadas y acarameladas hasta perfiles cítricos y especiados, lo que la convierte en una excelente opción para acompañar quesos de distintas intensidades.

La propuesta consistió en un recorrido guiado por distintos estilos de cerveza, acompañados por una selección de quesos especialmente curada para resaltar las características de cada combinación.

La selección de quesos integró distintas tipologías y orígenes, contemplando variables como intensidad, textura, nivel de maduración y perfil sensorial.

 

Durante el encuentro se presentaron los siguientes maridajes:

  • Patagonia Isleña (Golden Ale con agregado de frutos rojos, como moras silvestres y maqui) con Feta de cabra de Quesería Ventimiglia de Neuquén. En esta combinación los frutos rojos brillaron junto a las notas caprinas del queso, dando como resultado intensidad, frutosidad y complejidad sin dejar de lado lo refrescante y veraniego.
  • Patagonia Lager del Sur (cerveza equilibrada, de sabores suaves, leve cereal y cuerpo liviano)  con Camembert de Quesos Migue de Vedia. Una cerveza delicada, de sabores neutros con un queso de gran suavidad y cremosidad. La carbonatación de la cerveza barría la untuosidad del queso, sin opacarlo y generando un perfecto equilibrio de sabores.
  • Patagonia Amber Lager (cerveza con suaves notas a caramelo y muy bajo dulzor) con Morbier de Fermier de Suipacha y semiduro de oveja de Escuela Salesiana de Río Grande. Un juego de dos variedades de queso para dar a conocer cuán versátil puede ser una cerveza según con qué se la acompañe. Por un lado contrastando con las notas lácticas como a manteca del Morbier y en la otra punta jugando con el queso semiduro de oveja estacionado, con mayor contenido gras que realza el sabor de las maltas caramelo y levemente tostadas de la cerveza, convirtiéndola casi en una cerveza nueva.
  • Patagonia Vera IPA (cerveza altamente perfumada por el lúpulo, de aromas que van desde lo cítrico a las frutas tropicales y de carozo. Suave, pero presente amargor) con Scaloni de Proyecto Mientras del Bolsón, un queso duro de oveja aromático de corteza tratada. La combinación hizo realzar los sabores de ambas partes, potenciando la frutosidad de la cerveza y la complejidad del Scaloni, con sus notas terrosas y anuezadas (queso exclusivo)
  • Quilmes Stout (cerveza oscura, de intenso carácter, con un marcado dulzor y una notas a café y caramelo) con Stracco de Toro Azul de Toro Pujio. Combinación que reina y sorprende por su elevado contraste. Notas dulce y potentes de la cerveza se enfrentan con una imponente presencia del Stracco, con su delicado picor. Complementando esta última combinación, se suma una tableta de Dulce de Leche, para seguir escalando la experiencia en boca.

 

 

Con iniciativas como esta, Cervecería y Maltería Quilmes continúa impulsando la cultura cervecera y promoviendo la moderación, destacando el rol de la cerveza como una bebida gastronómica capaz de acompañar distintas ocasiones y propuestas culinarias.