Lanzado en enero de 2026, Bendito tomó un formato que nació en Estados Unidos y lo dio vuelta: en lugar de importar el aceite, lo elabora con las mejores olivas mendocinas en una botella flexible fabricada en Argentina. Hoy está en más de 100 restaurantes y cafés de Buenos Aires.
Buenos Aires, noviembre 2026 – Hay un dato que resume el primer año de Bendito: en diez meses pasó de cero a 3.000 litros mensuales, con más de 150 puntos de venta y más de 100 restaurantes y cafeterías del AMBA que lo usan en cocina y en mesa. En los últimos cuatro meses, las ventas crecieron 30 % por mes.
La historia empezó a mediados de 2024, cuando Loïc Trobas (CEO) y Matías Supervielle se propusieron hacer un aceite de oliva por amor a Mendoza y a su tierra. En el camino se cruzaron con Graza, la marca estadounidense que convirtió la botella plástica, apretable y rellenable en un fenómeno global, hoy replicado en España, Australia y Grecia. La diferencia era evidente: Graza importa su aceite de España; Argentina produce uno de los aceites de oliva más reconocidos del mundo. La idea fue poner ese aceite adelante, con un formato pensado para la cocina de todos los días, y disrumpir un segmento que no innova hace años.
UN AÑO PARA HACERLO POSIBLE
Entre la idea y el producto pasó casi un año de trabajo. Consolidar el envase, la tapa, la caja y etiqueta llevó meses de prueba y error, y el aceite no se podía quedar atrás. Buscar un AOVE de la mayor calidad posible era un no-negociable: Los fundadores recorrieron fincas y probaron decenas de aceites de distintos productores mendocinos hasta elegir uno con el que desarrollaron un blend propio, a su gusto, con olivas cosechadas a mano en abril y mayo.

UNA NUEVA GENERACIÓN DE ACEITES DE OLIVA CON ACENTO LOCAL
Con un diseño cuidado y funcional, su botella flexible retoma el formato de las cocinas profesionales para llevarlo al ámbito doméstico. Permite una dosificación precisa y limpia, sin derrames, y al ser recargable reduce la reposición de envases. La marca se completa con un tono más joven, libre y divertido que el habitual en la categoría, tanto en su comunicación como en su estética.
Esa combinación de calidad y formato la llevó a las cocinas de la nueva ola gastronómica porteña: Oli (Olí Saal), Kalis Pizza de Franco Kalifon, Ti Amo, La Sorellina y Caprichito del grupo de Caro y Vicky del Pórtico, Blanca Café y Mambo de Santiago Pérez, entre otros.
EL PRODUCTO
El resultado es un AOVE (aceite de oliva virgen extra) de cosecha temprana, con acidez menor a 0,3 %, más aromático y naturalmente rico en antioxidantes. Intenso pero equilibrado, especial para usar en crudo o a fuego bajo o medio, y siempre para sumar al final y aprovechar su perfil sensorial.
“La idea apareció a mediados de 2024 y quedó ahí, como una semilla, casi un año. Cuando la retomamos, nos dimos cuenta de que lo difícil no era el aceite, que en Argentina ya existe y es excelente, sino fabricar la botella acá con cantidades que tuvieran sentido para una marca que recién empezaba. Que hoy esté en más de 100 cocinas profesionales de Buenos Aires nos dice que valió la pena.” Loïc Trobas, CEO y cofundador de Bendito
Bendito es una selección de variedades de Arbequina, Arauco y Frantoio, de color amarillo intenso con reflejos verdes y un perfil frutado que despliega notas de banana verde, hoja de tomate, hierbas frescas, almendras y alcachofa. Ligeramente picante, es ideal para ensaladas, vegetales, tostadas, carnes a la parrilla, quesos, embutidos y panes.

FORMATOS Y PROPIEDADES
La línea incluye tres formatos: la botella de 500 ml, pensada para el uso cotidiano; el Bag in Box, el refill para recargar la botella; y el bidón de 5 litros, que se vende principalmente a cocinas profesionales. Se consigue en almacenes, cafés y tiendas de Buenos Aires, en Mercado Libre y en benditoaceite.com.
Además de su sabor, Bendito ayuda a combatir el estrés oxidativo, contribuye a la salud cardiovascular, colabora con la reducción del colesterol LDL y aporta grasas monoinsaturadas de origen vegetal. No contiene aditivos ni conservantes, es naturalmente sin sodio y apto para celíacos.
«Por ahora se vende solo en el AMBA. La expansión al resto del país es el próximo capítulo», dice Loïc.
Porque a veces no hace falta una receta compleja: alcanza con una tostada, un buen tomate… y una gota bendita.
Bendito – Aceite divino para mortales exigentes




