Durante una semana, la capital de Bahía recibirá a bartenders, propietarios de bares, productores, periodistas y profesionales de la industria de bebidas de Brasil, Latinoamérica y otros países. Con más de 40 bares participantes, el festival propone una amplia programación que combina actividades profesionales, encuentros gastronómicos, intervenciones en bares y experiencias destinadas a descubrir la cultura y los productos de la región.
El proyecto nace del crecimiento de la escena de coctelería de Salvador y de la intención de conectar a sus profesionales con otros mercados, sin perder de vista la identidad de la ciudad. “La idea es que quien venga a Salvador pueda probar Bahía, pero también comprender un poco mejor Bahía”, explica Jonatan Albuquerque, cofundador y responsable de la dirección creativa del festival.
UNA SEMANA DE ENCUENTROS
La programación comenzará con actividades para los invitados internacionales, entre ellas visitas a productores, experiencias gastronómicas y recorridos por algunos de los lugares más representativos de Salvador.
El 12 de noviembre, Purgatório celebrará su cuarto aniversario con una programación especial de guest shifts que reunirá a profesionales de distintos países detrás de su barra.
Entre los bares internacionales invitados figuran Drink Kong (Italia), Alquímico, Jardín Tragos y Pasteles y Bar Carmen (Colombia), Código 86 (Ecuador) y CôChinChina (Argentina), junto con representantes de la escena brasileña como SubAstor, Fifty Fifty, Shiro, Nosso Ipanema y Caledônia, entre otros.
El festival también recibirá a una delegación de profesionales de la coctelería africana, entre ellos Chris Beaney y Brian Owango, Academy Chairs de The 50 Best Bars para África Occidental y Oriental, respectivamente. A ellos se sumarán bartenders y profesionales de la industria de Ghana y Kenia, como Elvis Ombongi y Kelvin Angoya. Su participación aporta una dimensión especial al intercambio internacional que propone el festival, particularmente significativa en Salvador, una ciudad cuya identidad cultural está profundamente vinculada con su herencia africana.
El 13 de noviembre, los invitados realizarán guest shifts en diferentes bares y restaurantes de Salvador, llevando sus cócteles a distintos puntos de la ciudad.

EL CENTRO HISTÓRICO COMO ESCENARIO
Las actividades centrales del festival tendrán lugar en el Centro Histórico de Salvador, en la zona de Rua Chile y Rua Tira-Chapéu. La programación incluirá espacios de degustación, barras de invitados, propuestas gastronómicas y música, con una celebración abierta al público en las calles de la ciudad.
El 15 y 16 de noviembre, el histórico Palacete Tira-Chapéu será sede del congreso profesional, con un programa de conferencias, mesas redondas y experiencias de degustación.
Las actividades abordarán temas que van desde la historia de la coctelería y la producción de cachaça hasta las nuevas tendencias de consumo, la creación de menús y la utilización de ingredientes y destilados de diferentes regiones del mundo. “Más que una sucesión de fiestas, queremos construir una semana de intercambio”, señala Peu Magalhães, otro de los organizadores.
LA IDENTIDAD DE BAHÍA COMO FOCO DEL FESTIVAL.
Uno de los ejes del Salvador Cocktail Festival será la relación entre la coctelería y el territorio. Frutas tropicales, cacao, café, coco, licuri, mieles, hierbas, especias y cachaças regionales estarán presentes, junto con actividades que permitirán a los invitados conocer a productores y descubrir el origen de algunos de estos ingredientes.
La herencia afrobrasileña, la música, la gastronomía y las tradiciones culturales de Salvador también formarán parte de esta primera edición.
El festival contempla además una campaña de recolección de alimentos destinada a una organización social local, como parte de una iniciativa que sus organizadores esperan desarrollar en futuras ediciones.
El Salvador Cocktail Festival cuenta con el apoyo del Gobierno del Estado de Bahía, SEBRAE, Campari, Diageo, Pernod Ricard y Perrier, entre otras instituciones y marcas.
Con esta primera edición, sus organizadores aspiran a establecer un espacio de intercambio permanente entre profesionales de Brasil, Latinoamérica y el resto del mundo, y contribuir a una mayor proyección internacional de la coctelería de Salvador. “Queremos construir un festival que solo podría existir en Salvador”, resumen sus tres fundadores.




